
1. Chacao
Nuestro viaje comienza en el antiguo fuerte de Chacao, un lugar estratégico que fue el puerto principal de la isla en la época colonial. Este pequeño poblado, bañado por el canal de Chacao, es la entrada natural al archipiélago y, simbólicamente, la puerta a su universo mitológico. Aquí, donde las aguas se encrespan con la fuerza de las mareas, se respira la historia de conquistadores y la resistencia del pueblo chilote. Su iglesia, aunque más modesta que las famosas de madera, habla de una fe profundamente arraigada, una fe que convive con las creencias en seres sobrenaturales. Chacao nos prepara para el viaje, recordándonos que estamos cruzando un umbral hacia un lugar donde todo es posible.









